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Investigaciones y Ensayos

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2025-11-16 • Investigaciones y Ensayos

Bolívar, Humboldt y Rivero

Diario el Expreso / El colaborador Autor / Investigador
Don Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco es una de las grandes figuras de la historia universal y tal vez la más renombrada de Latinoamérica, en quien, como suele suceder con personajes de su talla, confluyen luces y sombras. En el Perú, Bolívar gobernó con férrea autoridad de la mano de ilustres precursores de la independencia como Hipólito Unanue, José Faustino Sánchez Carrión y José María Pando. Su actuación con respeto al Perú es polémica. No pocos lo consideran -no sin razón- un enemigo de nuestra Patria, entre otras razones por declararnos la guerra en 1828. Sin embargo, no se puede negar su genio, su adelantada visión, su coraje, pero tampoco su crueldad caribe, su talante bonapartista, su jacobinismo furibundo respecto a lo peninsular.
Una de las principales preocupaciones de Bolívar fue impulsar las ciencias como eje fundamental del progreso de la región y del éxito del panamericanismo que soñó. En ello tuvo importante influencia el célebre naturalista barón Alexander von Humboldt, a quien conoció en París hacia 1804, donde, según Raúl Porras Barrenechea, entabló amistad con él (“Humboldt y Bolívar”, 1931).
Cuando la Gran Colombia consiguió su independencia, Bolívar escribió a su amigo Humboldt para que le recomendase científicos de renombre en el viejo mundo. Es así, que, el gobierno neogranadino contrató una misión científica liderada por el joven ingeniero de minas y geólogo peruano Mariano Eduardo de Rivero y Ustariz. Rivero había nacido en Arequipa en 1798 e hizo sus primeros estudios en su tierra natal y luego en Londres, París y Berlín. El joven peruano, discípulo de Humboldt de poco más de 23 años, regresaría al continente americano después de más de 10 años de ausencia, para fundar la primera escuela de minas de la Gran Colombia, así como el primer museo de historia natural. Más tarde Bolívar lo trae de vuelta a su Patria el Perú. Rivero conoce a Bolívar y traba amistad con él. La obra multidisciplinaria de Rivero tuvo importante apoyo en el país de parte del Libertador, quien le tuvo gran estima. El Consejo de gobierno que administró el Perú entre 1825 y 1827 bajo la supervisión del Libertador, nombró al sabio Rivero director del Museo de Historia Natural, director de Minas, e Inspector General de Instrucción Pública (antecedente del actual ministerio de Educación). Por otra parte, Bolívar otorgó varios reconocimientos a Rivero mientras gobernó el Perú. Materializó su amistad con el sabio obsequiándole un retrato suyo al óleo, que se estima fue obra del artista austriaco Francis Martin Drexel y data de 1826, tal como lo refiere el venezolano Alfredo Boulton, en su obra “El Rostro de Bolívar” (Maracana, Caracas 1982, pag.112). El último propietario del óleo en la familia, fue mi bisabuelo y nieto del sabio Rivero, coronel EP Teobaldo Llosa y Rivero.
La historiadora francesa Monique Alaperrine – Bouyer en su libro “Mariano de Rivero en algunas de sus cartas al Barón Alexander von Humboldt” (UNAS, 1999), consigna una de fecha 21 de junio de 1826, dirigida desde Lima por Rivero al afamado naturalista alemán. Extraemos algunas líneas de la masiva:
“¡Todos sus amigos de esta ciudad, pues tiene muchos, y en el primer rango colócase al Héroe Libertador a quien debo mil atenciones y favores, y han llegado todos los deseos que Vd, expresó en la apreciable y elocuente carta que me dio de recomendación para este grande hombre, la cual me ha servido muchísimo! El gran Bolívar ha hablado conmigo y en público sobre sus colosales conocimientos, amabilidad, hospitalidad, genio y talentos que me han llenado de satisfacción: cada vez que se movía la conversación sobre tan ilustre personaje”.
Por su parte, en carta dirigida al Mariscal La Mar y que hace conocida el canciller de Manuel Pardo y Lavalle, el jurista y diplomático José Antonio García y García, Bolívar, dice de su amigo: “el señor Rivero honor de su Patria el Perú. Su corazón es tan hermoso como su genio, sabe tanto como ama lo bueno y lo bello. Nada le queda que desear, sino trabajo útil a la Patria. “
En 1957, en el primer centenario del fallecimiento de Rivero, la Asociación de Químicos de la Universidad San Marcos por inactiva de su principal biógrafo, el químico Arturo Alcalde Mongrut, publica una recopilación de artículos sobre el sabio arequipeño entre los que figuran como autores, el ya citado García y García, el escritor chileno José Domingo Cortés, el naturalista italiano Antonio Raimondi, su hija Francisca de Rivero y el hijo de ésta, Teobaldo Llosa, entre otros. Dice Raimondi:
“Los rasgos característicos del sabio Rivero son, modestia, actividad y vivo entusiasmo por el progreso físico e intelectual de su patria. Solo un nombre dotado de un alma fuerte, como el sabio Rivero cuya única ambición era el saber y el progreso de su patria, ha podido continuar trabajando siempre con el mismo entusiasmo, sin desalentarse un solo instante, a pesar de los amargos desengaños, que ha debido experimentar en medio de los trastornos políticos del que ha sido teatrosu patria”.
Hace unos días en el programa televisivo que conduce el arquitecto Javier Luna Elías, se rindió homenaje al don Mariano Eduardo de Rivero y Ustariz, excelso exponente de la peruanidad en los albores de la Republica.
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